La oración en el trabajo?

¿Qué tan bien se integra tu fe en tu vida cotidiana en el trabajo? ¿Recuerdas llevarte a Dios contigo cuando entras por la puerta de la oficina? Hay muchas oportunidades para orar en el trabajo. Aquí hay algunas ideas para comenzar:

 

La oración en el trabajo

La oración en el trabajo

La sabiduría y el discernimiento son siempre algo por lo que orar.

Trate de orar de esta manera: Señor Jesús, necesitamos su sabiduría y discernimiento para que nuestro equipo de administración sea sabio y tome decisiones basadas en hechos y datos sólidos, en lugar de en corazonadas o en instintos. En tu nombre rezamos Amén.

La integridad y la honestidad son necesarias en el trabajo.

Ora algo en estas líneas: Padre Dios arriba, tú eres verdad. Ayude a aquellos que administran los activos de la compañía a manejar los libros con integridad y honestidad. Que tengan sabiduría para decidir qué proyectos financiar o no. En el nombre de Jesús Amén.

Las respuestas llenas de espíritu son críticas en el lugar de trabajo.

Como resultado, siempre debemos orar por nosotros mismos así: Señor Jesús, lléname con tu Espíritu Santo para que las palabras de mi boca sean agradables para ti. Ayúdame a rendirte, Señor, para que tu luz brille a través de mí. En tu nombre rezo, amén.

Abre mis ojos Señor.

Donde quiera que estemos, nuestros ojos deben estar abiertos para ver las necesidades de los demás que nos rodean. Ora por la guía del Señor: Padre, guíame a alguien que necesite ánimo hoy. Si hay alguien que necesite una palabra tuya hoy, déjame estar allí para ellos. En el precioso nombre de Jesús, Amén.

Reclama tu lugar de trabajo para Cristo.

Dios no quiere que uno solo perezca, sino que todos vengan a conocerlo. Por lo tanto, intente orar algo como esto: Querido Señor, ruego que todos los empleados de mi trabajo vengan a conocerte como Señor y Salvador. Este día los reclamo por ti, Jesús. En tu nombre rezo Amén. 

 

Estas son solo algunas cosas por las que orar en el trabajo. Entrar en el Espíritu Santo durante el día. Invítalo a tus reuniones. Habla con Él mientras haces tu trabajo. Mira cómo se mueve a través de ti. Pide ayuda con tu trabajo y observa cómo te enseña cosas que no sabías antes.

Señor Jesús, que los que lean esto sean animados a edificar en su fe. Que estas palabras sean útiles para construir un carácter como el de Cristo en sus creyentes. En tu precioso nombre ruego, amén.

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